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omentario
P
olítico
N
acional
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Domingo 17 de Marzo de 2019
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y Comentarios de la Web
4430806
Judas
Este “dirigente” impuesto por el papa sqn JI tiene
que reconocer que acá en Fsa los comerciantes
son muuuy careros, abusan de los precios, sino
fíjense que en Resistencia las cosas cuestan
mucho menos y tannn lejos no estamos para decir
que es por el flete y además los comerciantes son
cómplices de la existencia del mercadito Py que
es pura mercadería ilegal y suciedad en pleno
centro.
Hay que hacer otra cosa
Poner plata en mano de la gente (planes socia-
les, empleos públicos etc.) para impulsar el con-
sumo y crecimiento ya no alcanza. Cada vez que
para el motor, la batería vieja no tiene corriente
suficiente para volver arrancar. El grueso de ese
dinero que maneja la dirigencia política no val al
consumo sino a la fuga de divisa o inversiones
en el exterior. Y justamente ellos, todos, son los
culpables.
Utopía
Vivimos crispados y agrediéndonos. Hay una
gran crisis económica y en otros aspectos. Solo
la educación bien impartida podrá salvar a las fu-
turas generaciones. Una sociedad educada, sen-
sible, segura, sin dogas, con justicia y equidad.
Jóvenes a cuchillazos
A esta lacra que provocan estos desordenes at-
entando contra el respeto y normas de buenas
costumbres, deberían ser ejecutados en el mismo
lugar en el que desenfundan sus armas blancas
para matar. Están de más en esta sociedad.
Buena
Muy buena la iniciativa ojala se preocupen tam-
bién por los desastrosos caminos del interior pro-
vincial.
Formosa generosa queda mucho por hacer. Aquí
no se rinde nadie.
El imperio de otro color
Hay crisis económica, evidentemente. Pero hay
gente de todas las edades las 24 hs en la vereda,
tomando tereré o cerveza, con música alta para
todo el barrio, a puro reguetonazo hipnótico de
tanto repetir ritmo y palabras soeces; a los que
la crisis no parece afectar. También hay velo-
ces motos cerca, mochilas cargadas...prestos a
repartir...
La Policía? No existe en esos lugares!
Realidades paralelas
Que la “tremenda crisis” no sea la excusa per-
fecta para el “tremendo crecimiento” de ventas
de sustancias prohibidas. Los barrios periféricos
están reverdeciendo... progresa hasta la vieja
chusma que hace de campana por unos pesos.
D
e los tres de Mara-
dona a Florencia
Kirchner. Allí están
todos, rodeados por el mar
traslúcido, la belleza tropi-
cal y el incomparable ben-
eficio de la ausencia de un
tratado de extradición con la
Argentina.
Los hijos de argentinos que
habitan Cuba han sido no-
ticia en éstos días. Los tres
de Diego Maradona, recién
ahora conocida su existen-
cia por la opinión pública, y
Florencia Kirchner, cineasta
y víctima, y enferma según
ha relatado su madre Cristi-
na. Todos habitan ya la isla.
La hija de la ex presidenta
desde hace poquito y con un
linfedema a cuestas, y los
de Diego desde que nacier-
on. Allí están todos, rodea-
dos por el mar traslúcido, la
belleza tropical y, para Flor-
encia, por el incomparable
beneficio de la ausencia de
un tratado de extradición
con la Argentina.
Florencia está dando un
ejemplo para algunos jerar-
cas de la dictadura venezo-
lana que se resisten al exilio
en Cuba. Ella, cuyos padres
han sido tan buenos socios
de Chávez y de Maduro in-
dica con su conducta que la
tierra de Fidel sigue siendo
hospitalaria para los revolu-
cionarios que ahora deben
padecer tanto, inclusive un
peligroso linfedema como
el que ella está sufriendo.
En el dramático cortometra-
je en el que Cristina Fernán-
dez explica el calvario de
Florencia con razonable
voz trémula, contó que a
“Flor” le encanta el cine y
que es “una apasionada de lo
que hace”. Flor fue co-gui-
onista de otro documental,
“El Camino de Santiago”;
la visión K, sobre Santiago
Maldonado.
Una película sobre otra
película, el camino de San-
tiago en la senda imaginativa
de Florencia y de los otros
creadores del filme se yux-
tapuso, al fin, al cortomet-
raje de su madre narrando el
drama con tanto sentimiento
y notable pesadumbre en la
voz y también en las imá-
genes musicalizadas que
evocan los días felices de
toda la familia junto a Nés-
tor, las sonrisas, el poder y
los dólares a buen resguardo.
Ahora, Florencia, nos cuenta
Cristina, “no puede per-
manecer sentada ni de pie
por períodos prolongados de
tiempo”.
Comprensiblemente, evalúan
ellos, eso le impedirá sentarse
frente a un juez por lo menos
en lo inmediato y tampoco en
principio descender desde la
Sierra Maestra como lo hici-
eron los padres fundadores
y refundar el mito para que
como en un reguero de pól-
vora la aureola revolucionar-
ia volviera a encenderse en la
Argentina y ella y su madre
pudieran ser redimidas al fin
de tanta persecución.
El cine político en la Argen-
tina fue muy enriquecedor
para todos y cobró indudable
relieve desde las postrimerías
de la dictadura. Parece haber
descendido, al menos de acu-
erdo a lo que se observa en
éstos últimos ejemplos aquí
citados, a un rango mas mi-
cro militante, más naif y me-
Los hijos de argentinos
que habitan Cuba
nos relevante. El cine tiene
dos dimensiones: se ampara
en la riqueza de la ficción
para remitir desde la estética
a la realidad, o simplemente
opera como mentira política
filmada, un subgénero que
en general es de pésima
calidad.
Pero ésta es una cuestión
que deberán debatir los
críticos. La política tiende a
filmarse a sí misma y abun-
da en spots, en trailers y en
guiones que no brillan en
general.
Sin embargo, la producción
de las comodities escenográ-
ficas argentinas sigue siendo
muy fecunda. Son las esce-
nas que brotan solas desde
el suelo sociopolítico. Basta
un celular para registrarlas
y reproducirlas: por ejem-
plo la balacera espontánea
en la villa Zabaleta tras el
paso del cuerpo muerto de
Yoel, el adolescente apa-
rentemente caído por un
tiro tras el violento intento
de atraco a un médico que
se defendió a balazos. Sus
amigos saludaron al muerto
en procesión con armas de
todo calibre y ante la vista
de todos, augurando nuevas
aventuras, y sobre todo nue-
vas desventuras.
En las calles persisten las
tropelías de los motochor-
ros que asesinan en vivo y
en directo.
El espectáculo audiovisual
continúa garantizado. La
vida y el crimen a través del
celular alimenta el trágico
show del que cualquiera pu-
ede ser protagonista.
El llanto de los seres queri-
dos ante sus deudos asesina-
dos que se repite en las pan-
tallas exhibe lo irrevocable;
la tristeza y la persistencia
de un submundo de sangre y
fuego que no se va.
Hay un lazo singular e
histórico que une a Cuba
con la Argentina, no solo
por Maradona y por Flor-
encia por cierto, sino esen-
cialmente por el violento
derrotero del Che Guevara.
Para entender ese vínculo
tal vez sea más necesaria la
literatura que la politología.
Guillermo Cabrera Infante,
ese autor tan cubano y tan
mágico, era además de nov-
elista un formidable crítico
de cine. De hecho, cuando
triunfó la Revolución fue
designado Director del Insti-
tuto de Cine de Cuba. Pero
pronto debió partir al exilio.
Fidel Castro no soportaba su
libertad de pensamiento.
“La Habana para un in-
fante difunto” es una trama
metafórica y extravagante
en la que la figura materna
es central y surrealista. Se
narra allí un tiempo que ha
muerto. No es fácil imaginar
cómo pudieran inscribirse
en esa alturas Florencia K y
su madre CFK.
Pero vale la pena leer a Ca-
brera Infante, y pensar con
dolor que cada día aquí po-
dríamos escribir también
“La Argentina para un in-
fante difunto”.
Porque muchos pibes que
mueren antes de tiempo po-
drían vivir, si no se hubiera
expandido tanto la corrup-
ción y la mentira.
Pero no fue así.
Por Miguel Wiñazki
Florencia Kirchner, cineasta y víctima, y enferma según ha relatado su madre Cristina.
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